No tener plan b

Cuando estudiaba Filología y estaba todavía en primero, entré con contacto con una chica que estaba a punto de acabar en una asignatura de libre elección. Nos hicimos amigas y mantuvimos el contacto después de que ella terminara. Los dos primeros años estuvo con otras cosas y sacando el CAP. Como mucha gente que termina Filología intentó hacer oposiciones para ser profesora de Secundaria pero descubrió pronto que “no era lo suyo”.

Yo supe antes de terminar que lo de ser profesora no era lo mío, yo quería enfocar mi carrera profesional a la traducción… como Sonia. En un contexto difícil, tanto personal como laboral, decidió establecerse por su cuenta tras una pequeña estancia en una empresa. Los inicios fueron muy duros, según me dijo, pero al final logró prosperar.

Cuando le pregunté cuál era su consejo, ella me dijo “no tener un plan b”. Aquella frase me marcó. No es lo que te diría tu madre, no es lo racional. Es como tirarse a la piscina sin saber nadar… y sin flotador. Pero Sonia lo interpreta de otra manera: “la necesidad obliga a buscar soluciones extremas que no contemplas si tienes otras opciones laborales”.

Cuando terminé la carrera me enfoqué hacia la traduccion profesional de textos. No quería ni ser profesora ni trabajar para una empresa. Soy una persona bastante autónoma: no me gustan los jefes… ni los compañeros de trabajo. Me di de alta en autónomos y me lancé… sin plan b.

A los pocos meses, quedé con Sonia para tomar un café. Habíamos perdido un poco el contacto, así que fue una alegría verla. Cuando llegó el turno de hablar de trabajo, yo le hablé entusiasmada de que había decidido a establecerme por mi cuenta y que no me iba mal del todo. Y entonces llegó la sorpresa: Sonia había decidido volver a estudiar oposiciones coincidiendo con una gran oferta de empleo público.

Me dejó sin habla. Mi referente se había “pasado al enemigo”. No sin un poco de vergüenza me dijo que lo de la traduccion profesional de textos requiere mucho esfuerzo y tiempo y que prefería el plan b: la comodidad de una plaza en un instituto.